Bienvenido: quieres leer las noticias del día, ver los mejores videos, escuchar la mejor musica, busca en: El Trabajador - Unión Laboral - Lucha Laboral - Somos America - Esta es America - Radio TV 54 - El Lapíz Azul - Lo Veraz - Mi Pagina Roja - Chamos del Ayer - Blog Lista - Epa Tu
----------L-----------------------L---------------------------------
----------L-----------------------L---------------------------------

ASUNTOS LABORALES

lunes, 23 de marzo de 2009

Nuevas corrientes sindicales chocan en búsqueda de cauce

Por un lado fluyen las fuerzas renovadoras de lo que alguna vez fue la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), y por el otro también buscan curso las distintas y agitadas “aguas” obreras afines a la revolución chavista. De su lado, el gobierno socialista ejerce un rol de dique.



M. Guzmán / Archivo
DECADENCIA. Incluso sus miembros actuales admiten el debilitamiento de lo que una vez fue la máxima central obrera
CARACAS.- Los teléfonos de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) advierten con insistencia que las líneas asignadas se encuentran fuera de servicio. Como los teléfonos, pareciera que nadie responde por aquel movimiento obrero nacido en 1936. Tanto, que los protagonistas, hoy dispersos, piensan que hay que volverlo a hacer.

Uno de sus dirigentes angulares, y secretario ejecutivo, Froilán Barrios, suaviza la paradoja: “La CTV está muy debilitada”. Franqueza que extiende, por supuesto, al resto oficialista (la Unión Nacional de Trabajadores) del sindicalismo venezolano, conglomerado que un especialista en el tema, ajeno al quehacer político, considera “deslastrado, de por sí, de su esencia misma sólo por representar al gobierno”.

La postración que embarga a la que fue de las más importantes organizaciones políticas y hasta económicas -llegó a tener el Banco de los Trabajadores de Venezuela (BTV), segundo banco más poderoso del país en los ochenta- podría extrapolarse a toda la masa trabajadora del país.

La tripartita necesaria
Las tres partes involucradas -trabajadores, empresarios y agentes del gobierno- no ocultan el hecho de que el movimiento sindical se ahoga entre dos aguas: Una CTV “desarticulada” y una UNT sin autonomía, característica fundamental de estos movimientos laborales.
Ambas agonizan en medio de la coyuntura política.

Javier Conde, quien fuera presidente del Sindicato de Trabajadores de la Prensa en la década de los ochenta y especialista en el tema, parte de lo universal para explicar el caso venezolano. A su juicio, en Venezuela se violan las leyes foráneas, ya que la Organización Internacional del Trabajo (OIT), establece que los convenios son firmados por los gobiernos y refrendados como leyes de la República, aún cuando no estén incorporados como una ley.

Froilán Barrios, quien desde el primero de mayo de 2007 viene hablando de la caída de la CTV, plantea hoy “un relanzamiento” del sindicalismo venezolano, pero igual denuncia la intromisión del proceso revolucionario en las filas sindicales que lo apoyan.

Félix Martínez, líder de la UNT en Anzoátegui y militante de la Corriente Marxista Revolucionaria, niega tal intromisión y apunta hacia el surgimiento de nuevos líderes para una “defensa real” de la clase trabajadora, con la ayuda de las políticas gubernamentales de dirección socialista.

Ciro García, tesorero de Fedecámaras, alega que si bien la CTV está desarticulada y su caída ha sido muy grande, la UNT chavista, aun dependiente del Estado, está dividida en cuatro o cinco facciones. Y hasta involucra estas escisiones al estado de sicariato nacional, que ha provocado 20 muertes de dirigentes sindicales en conflictos.

¿De qué forma ha decaído el movimiento laboral y quiénes han sido los responsables?

Para Conde, imparcial entre las tres partes involucradas, el intento del gobierno de militarizar el Metro de Caracas, “si los empleados llegan hasta las últimas consecuencias”, es un caso emblemático de la intromisión del Estado. “Eso es una interferencia en la vida privada de las organizaciones sindicales. Es como si también le dijeran a los partidos como organizarse”.

Froilán Barrios aduce que desde el año 2000 se ha profundizado toda una estrategia de gobierno para dividir a los trabajadores, mientras Ciro García piensa que se ha llegado al punto de que ni siquiera hay una central sindical del régimen, como lo fue la CTV de puntofijismo. “La UNT se dividió y creó, en julio del 2008, la Confederación Socialista de Trabajadores (CST), pero es una central fantasma, ya que no aparece ni opina ante la infinidad de problemas que tienen los trabajadores y menos ante las políticas antisindicales del gobierno; está entregada a éste”, sentencia.

Martínez se defiende: “No somos voceros del gobierno; apostamos a una amplia estructura sindical, horizontal y moderna, cuyas decisiones emanen de las masas trabajadoras y obreras; la CTV jugó un papel muy apartado en la defensa real de las clases trabajadoras, y la nueva CTV es igual de débil internamente, por lo que no ofrece mayores garantías”.

El líder de la UNT, que también dirige el sindicato de Mitsubishi en Barcelona, asegura que “ahora sí se está generando una democratización en el seno de los trabajadores”. “Mentira, que lo demuestre”, reta Javier Conde. “No hay nada propuesto por los trabajadores como tal. No hay un delegado obrero en la Asamblea Nacional. La CTV tenía tanta fuerza que metía diputados, y obreros que dejaron de ser obreros y se metieron a dirigentes políticos. Y eso fue lo que le pasó a la CTV, su gente se fue separando de las bases, aunque había elecciones con permanencia”.

¿Los efectos nacionales de la intromisión oficial en el país? El representante de Fedecámaras pone como ejemplo el caso de la empresa Paveca, “donde un sindicato bolivariano pretendió, a través de la Inspectoría del Trabajo, que se discutiera el contrato con ellos mismos. Eso tiene a la empresa trancada y por eso no se está produciendo papel higiénico. La situación de los sindicatos afecta a todo el país”. Considera emblemático el caso de Mitsubishi en Barcelona. “Allí, el conflicto sindical llevó a la paralización de la planta, además de los problemas económicos por los que atravesaba la empresa, debido a la entrega de dólares por parte de Cadivi”.

Barrios especifica: “Mientras no se resuelvan los conflictos sindicales, las empresas vivirán bajo una distorsión de sus labores; terminarán afectando al común denominador de la población, como lo es el consumidor”.

Conde neutraliza: “La responsabilidad va desde la CTV, que está muy debilitada, hasta todos los trabajadores del pueblo chavista, que con esa actitud ponen en riesgo sus conquistas, hasta el punto de que hay empresas que proponen no cumplir los contratos. Eso sería un terrible precedente y un profundo retroceso”.

Caída libre
A finales de los setenta la CTV tenía un millón y medio de trabajadores afiliados. Actualmente no llega a la tercera parte. Desde los 80, la otrora “máxima central obrera” ya venía dando signos de su deterioro, aunque todas las fuerzas políticas participaban en ellas, obviamente su conflictividad era mayor cuando el gobierno no era adeco.

El mismo Barrios no lo niega, aunque lo justifica: “La filiación sindical en el mundo ha venido bajando, ya que las propias empresas capitalistas han venido desarrollando mecanismos de convenios individuales y otros que van minando la organización sindical”.

Ciro García tiene una visión cualitativa: “El gobierno no debe seguir creando sindicatos donde no existen y deben dejar que las empresas discutan sus contratos colectivos con los trabajadores de manera normal, mientras las Inspectorías del Trabajo deben ser controladores de que los contratos colectivos se cumplan”.

En Venezuela, la UNT maneja algunos sindicatos pero, según Conde, el gobierno no cree en la contratación colectiva, que es el centro de los sindicatos de los regímenes capitalistas. “El trabajador se entiende con los empresarios a través del contrato colectivo. El gobierno lo hace cuando le da la gana”.

El líder de la CTV apunta que, en los sistemas capitalistas, el Estado o gobierno niega el papel de árbitros, con los empresarios y trabajadores y hay una tercera que hace que se cumpla la ley para ambos. Barrios asoma otro culpable, “que suspende los beneficios de los trabajadores en materia de contratación colectiva, seguridad social y leyes del trabajo: la Asamblea Nacional”. Javier Conde remata: “Ahora, con estas políticas que el Estado impone ha debilitado, más de lo que estaban, a las organizaciones sindicales”.

Refundar para avanzar
Félix Martínez sostiene hasta el final que la UNT tiene una dirigencia sin presidencia ni caudillismo, “sometida a las decisiones de la clase trabajadora”, y que el nuevo sindicalismo debe estar asociado con las políticas del Estado y nuestras propuestas”. Conde duda y se pregunta: “¿Dónde están esas propuestas? La cogestión fue una propuesta de la CTV, que nombraba representantes de los trabajadores en las directivas de las empresas públicas. Eso no ocurre ahora, además de los programas de formación sindical”

Froilán Barrios propone la refundación del movimiento sindical originado hace más de 70 años. “Ante la problemática laboral que actualmente se vive en Venezuela, que incluye a trabajadores petroleros, empleados públicos, educadores, técnicos, se ha forjado una gran reflexión y un marco unitario que conlleve a un gran encuentro sindical nacional, por encima de las centrales”.

Ya se han realizado acercamientos con gente de empresas Polar, Sidor, Ministerio de Comunicaciones y la UNT de Orlando Chirinos, todo para un gran Encuentro Nacional Unidad Sindical.

El planteamiento del ex presidente del Sindicato de la Prensa no es del todo optimista: “La UNT está sumisa al gobierno, mientras la CTV no, ya que es una confederación de sindicatos, hoy, con muy poca fuerza en la calle, sin recursos y ni presencia. Tenía que haberse renovado hace mucho y no lo hizo; ahora le costará mucho más aglutinar los sindicatos libres con los oficialistas”. Por la otra parte, Javier Conde agrega que la UNT no tiene futuro como organización sindical, puesto que está ligada a “uno de los gobiernos que más ha atentado contra los derechos laborales en Venezuela”.

Ciro García, de Fedecámaras, vislumbra una solución a mediano plazo que estimule un consenso entre los trabajadores, “a pesar de las intromisiones del Estado y por el hecho de que casi todas las empresas, sobre todo las automotrices tienen problemas sindicales”.

El dirigente de la CTV, Froilán Barrios tiene, literalmente, la última palabra: “Sin maquillaje, tenemos que ir a un proceso de refundación del sindicalismo venezolano; estamos como en el año 36, ya cumplimos una etapa”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

----------L-----------------------L---------------------------------

Metro de Caracas – Noticias

Agencia Bolivariana de Noticias

Radioteca.net // Audios MP3 // Tu portal para intercambiar audios

Esta es America

El Trabajador

METROFORO

CORRIENTE ALTERNATIVA.

Lucha laboral

America Unida

Mi lista de blogs

Canal Grupo Trabajadores del Metro

Canal El Trabajador

Elementos compartidos de eltrabajadormetro

IP de tu Ordenador

Sign by Danasoft - Get Your Free Sign